Facebook en el Senado de la Argentina

.txt > Sergio Rondán

.jpg > Matías Zuccotti

El pasado 9 de junio, Pablo Bello, Director de políticas públicas de Facebook para Whatsapp en Latinoamérica, estuvo presente respondiendo preguntas de la Comisión de Sistemas, medios de comunicación y libertad de expresión del Senado de la Nación. ¿El motivo de su cita? Una medida cautelar dictada por la Secretaría de Comercio.

Mientras el mundo entero parecía sorprenderse por la decisión del G7 de gravar con hasta un 15% a las grandes empresas de Internet conocidas como las GAFAM (Google, Apple, Facebook, Amazon y Microsoft), en la Argentina, lxs representantes de Facebook se presentaban ante senadorxs y expertxs de la Comisión de sistemas, medios de comunicación y libertad de expresión del Senado de la Nación. No es la primera vez que sucede: en 2018 habían sido citados representantes de Twitter y Facebook por casos de suplantación de identidad, ante la misma comisión.

Alrededor de las 10 y media de la mañana, el senador Luenzo, presidente de la comisión, abrió la reunión explicando por qué se estaban debatiendo temas relativos a Whatsapp: “La secretaría de Comercio, a cargo de Paula Español, a instancias de la Comisión de Defensa de la Competencia, dicta una medida cautelar para que Facebook suspenda la puesta en vigor de los nuevos términos de condiciones y servicios, entendiendo que se incurre a un abuso de posición dominante”. En ese contexto, Bello fue invitado a participar de la comisión para responder dudas y preguntas.

Whatsapp ha ingresado de lleno en los ámbitos del Estado, ya que tanto la CABA como la Provincia de Buenos Aires poseen distintos sistemas de bots y respuestas automáticas para consultas de la ciudadanía

Todo esto se remonta a principios del 2021, cuando Whatsapp informó de un cambio en su política de privacidad. Allí se mencionaba que para poder seguir utilizando la plataforma de mensajería, deberían aceptar que la aplicación compartiese sus datos con otras aplicaciones como Facebook o Instagram, siendo ambas partes del mismo ecosistema que controla Mark Zuckerberg, el CEO de Facebook. Toda esta maniobra intempestiva le costó a Whastapp unos cuantos millones de usuarixs, que decidieron migrar a plataformas como Telegram o Signal, por lo que debió revisar dichos cambios y comunicarlos de una mejor manera. En este sentido, hasta el mismo Pablo Bello reconoció “un error de parte de Whatsapp a la hora de comunicarlo”.

Por otro lado, Bello habló de los casos de éxito de Whatsapp en Argentina y cómo este sirvió para potenciar el comercio electrónico, ya que hasta “71% de las compras online se han realizado a través de Whatsapp, transformando a la aplicación en un jugador relevante tanto para la economía como para la sociedad”. En este sentido, Whatsapp ha ingresado de lleno en los ámbitos del Estado, ya que tanto la CABA como la Provincia de Buenos Aires poseen distintos sistemas de bots y respuestas automáticas ya sea para la asignación de turnos para la vacunación como para distintos trámites o consultas de la ciudadanía.

Siguiendo esta línea, Bello se refirió a que los cambios en la política de privacidad giran en torno a estas interacciones que los usuarios y usuarias hacen con la aplicación: “En Whatsapp nadie lee los mensajes, ya que estos van cifrados, y es imposible obtener esa información. No hay ninguna persona en el medio leyendo esos datos. Los cambios en los términos de servicio se refieren a cómo funciona Whatsapp para soluciones de empresas, Estados u organizaciones. En esos casos, con un mismo número, una empresa puede gestionar distintos chats. Es la misma lógica que un call center, pero a través de Whatsapp. Quien contrate esos servicios -que no son gratis- si podrán recolectar la información de las interacciones con sus clientes, y es por eso que informamos estos cambios.”

es la primera vez que Facebook se presenta al Senado para dar explicaciones en el marco de una medida cautelar contra la empresa

Lo que Bello omitió en su declaración ante lxs senadorxs y expertxs, fueron las acusaciones respecto a la posición dominante de Whatsapp en el mercado. Para eso, Rodrigo Luchinski, presidente de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, fue conciso: “Nos genera preocupación la utilización de datos de los usuarios de una plataforma tan grande como Whatsapp. La posición dominante y la potencial recopilación de información, sumado al hecho de compartirlas con otras empresas del ecosistema, merecen una investigación profunda”, dijo Luchinski en su exposición. Para él, Whatsapp está abusando de su posición dominante en el mercado, lo que le permite establecer barreras de entrada para el ingreso de competidorxs.

Para escapar de esas críticas, que son la base de la cautelar dictada por la Secretaría de Comercio, Bello volvió a referir a la cuestión de la política de privacidad, mencionando que Whatsapp no puede leer los mensajes de sus usuarios y usuarias, debido al cifrado punto a punto. Lo que omite mencionar, y que Martin Becerra, doctor en Ciencias de la información e investigador del CONICET, recalcó, es que la aplicación accede a mucha metadata, esto es, información como la ubicación del GPS, el modelo del celular, la conexión, la compañía de teléfono, con quién y cuándo se chatea, entre otros datos. “¿Hace falta que Whatsapp sepa todas estas cosas?¿Necesita obtener toda esa metadata? Además, la posición dominante de Whatsapp está favorecida gracias a las empresas de telecomunicaciones, que no cobran el pack de datos para la aplicación” agregaba Martin Becerra.

Ante esta pregunta, Bello respondió que Whatsapp simplemente “comparte esa información con Facebook e Instagram, ya que ambas aplicaciones utilizan la misma infraestructura, por lo que necesitan compartir cierta información para su buen funcionamiento”. Argumento que viniendo de una empresa que se dedica a recolectar información de sus usuarios y usuarias resulta difícil de creer.

si el Estado argentino comienza a accionar sobre estos gigantes, al igual que se está haciendo en el resto del mundo, ¿podremos ver acciones concretas que le muestren a estas empresas que deben ajustarse a las leyes?

Tras una hora y media de una reunión histórica, ya que es la primera vez que Facebook se presenta al Senado para dar explicaciones en el marco de una medida cautelar contra la empresa, se plantean aún más preguntas.

En primer lugar, ¿cómo se dan estas interacciones entre Whatsapp y el Estado? Nuestro país ha tenido hace unos pocos años un escándalo de espionaje a periodistas, ciudadanos y políticos tanto opositores como oficialistas. Bajo el servicio de chatbots como Boti, los Estados recolectan aún más información de sus ciudadanxs, todo el inmenso paquete de metadatos que ofrece Whatsapp, ¿cómo podemos asegurarnos que Facebook no colabore con el Estado en su rol de cliente para ayudar en cuestiones non-sanctas?

Si moderamos las sospechas, también cabe preguntarse respecto a los costos de las implementaciones en torno al Estado y Whatsapp. Bello declaró que las cuentas empresariales “no son un servicio gratis, ni mucho menos, barato”, y no terminó de dejar en claro si los Estados están pagando por estos nuevos desarrollos (y cuánto), o si simplemente se tratan de experimentos y pruebas para seguir potenciando esta metodología de monetización de Whatsapp. No tenemos que olvidarnos que estas soluciones de software se pagan en dólares, al igual que todos los servicios de Google que corren en el Estado, dólares que nunca sobran y siempre faltan.

Por otro lado, si el Estado argentino comienza a accionar sobre estos gigantes, al igual que se está haciendo en el resto del mundo, ¿podremos ver acciones concretas que le muestren a estas empresas que deben acomodarse al mundo de las leyes? Como bien mencionó Martin Becerra, la Ley 27078 garantiza la neutralidad en la red, la cual Whatsapp incumple en complicidad con las telcos, al igual que Google incumple la ley de protección de datos personales, al leer nuestros correos electrónicos.

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